Barcelona. Agencias. El Departamento de Salud de la Generalitat se inclina por mantener las medidas restrictivas que rigen en Cataluña a causa de la pandemia de coronavirus más allá del próximo 7 de febrero, dado que las UCI de los hospitales están ocupadas en más de un 60 % por pacientes con COVID-19.
El secretario general del Departamento de Salud, Marc Ramentol, en ausencia de la consellera Alba Vergés, que está aislada por ser contacto de un caso positivo, y el coordinador de la unidad de seguimiento de la COVID-19, Jacobo Mendioroz, han hecho este lunes esta consideración sobre las restricciones.
Contagios e ingresos a la baja
Los contagios en Cataluña van a la baja y los ingresos en las UCI comienzan a ralentizarse aunque de forma «exasperadamente lenta», ha considerado Ramentol, lo que «hace pensar que el grueso de las medidas deberán mantenerse» en el tiempo. El secretario del Departamento de Salud ha apuntado:
«No sería oportuno que se propusiera un relajamiento notorio porque el riesgo sería altísimo»
Y más teniendo en cuenta la nueva variante británica del virus, mucho más contagiosa, y su posible influencia en el incremento de casos positivos en las próximas semanas.
Ramentol ha indicado, además, que «no se puede descartar ninguna otra medida» más estricta, como un posible confinamiento domiciliario, si la situación lo requiere, aunque esta opción no puede aprobarla el Govern sino el ejecutivo de Pedro Sánchez.
La campaña de vacunación
También ha explicado el secretario que la campaña de vacunación en Cataluña «continúa afectada» por la reducción de unas 40.000 dosis de la vacuna de Pfizer que se prometieron y no han llegado aún.
Sí han llegado hoy otras 65.520 dosis de vacunas COVID de esa compañía multinacional en 56 bandejas, cuando debían ser 61, ha apuntado Marc Ramentol, que se destinarán a completar las segundas dosis de vacunas en residencias geriátricas de toda Cataluña y a profesionales sanitarios.
Se esperan para hoy también otras 8.500 vacunas de la compañía Moderna, que se destinarán a profesionales sanitarios de primera línea de atención que ya recibieron la primera dosis de esta vacuna.
Personas mayores con un grado de discapacidad III
Salud quiere comenzar pronto la vacunación de las personas mayores con un grado de discapacidad III, el más grave, que viven en sus domicilios en esta primera etapa pero esto se hará «en función de las dosis de vacunas que nos lleguen».
La estrategia vacunal para estas personas grandes dependientes la liderará la atención primaria, que conoce y sigue el estado de salud de estos pacientes, ha precisado Ramentol.
Desprogramar el 20-30 % de las intervenciones no urgentes
Por otra parte, el secretario del Departamento de Salud ha estimado que se ha tenido que desprogramar entre un 20 y un 30 % las intervenciones quirúrgicas no urgentes en los hospitales catalanes, debido al impacto del gran número de contagios e ingresos de enfermos por COVID-19. Ramentol ha afirmado:
«El impacto asistencial ha sido claramente superior en la tercera ola respecto a la segunda»
Foto: EFE/ Alejandro García
