Barcelona. Agencias. La candidata de la CUP a la presidencia de la Generalitat, Dolors Sabater, ha avisado este lunes a JxCat y ERC de que no facilitará con sus votos la investidura de un presidente o presidenta de la Generalitat «para hacer lo mismo» que en la última legislatura.
En una rueda de prensa organizada por la Agencia EFE con motivo del 14F, Sabater ha afirmado que la CUP está dispuesta a «asumir todas las responsabilidades», incluido entrar en un eventual Govern independentista, si JxCat y ERC dan un vuelco a las políticas llevadas a cabo hasta ahora.
¿Garantizar investiduras o no?
En caso de no ser así, la CUP ni siquiera se compromete a facilitar una eventual investidura del candidato de ERC, Pere Aragonès, o de la candidata de JxCat, Laura Borràs, como sí ha hecho en cambio en las últimas dos legislaturas, primero en el caso de Carles Puigdemont y luego en el de Quim Torra. Sabater ha dicho:
«Claro que podemos garantizar investiduras, pero dependerá de para hacer qué»
«Si se vuelve a plantear un Govern como el de ahora, para hacer lo mismo, claro que no»
Más adelante ha insistido en la misma idea:
«Para hacer lo mismo, nosotros no lo apuntalaremos»
No al PSC, pero sí a Comunes y ERC
Sí ha afirmado que en ningún caso los anticapitalistas facilitarían una investidura del candidato del PSC, Salvador Illa, porque, según ha dicho, el exministro de Sanidad «encarna el 155».
En cambio, ha afirmado que podrían avalar un hipotético Govern de comunes y ERC: de darse esa opción, las bases de la CUP y Guanyem «lo debatirán y podrán tenerlo en cuenta como una posibilidad factible».
Eso sí, lo ha presentado como algo lejano:
«Los comunes no están a favor de la amnistía para los presos políticos y es evidente que no demuestran que estén a favor de un derecho a la autodeterminación no criminalizable»
Tres años de «desesperación»
Sabater ha definido los tres últimos años como «de desesperación», en los que el independentismo «ha visto como la energía del 1 de octubre se convertía en un continuo rifirrafe político».
«El conflicto estaba en un nivel que debía seguirse gestionando como conflicto político»
Lo ha lamentado la candidata anticapitalista, quien ha reprobado el «debilitamiento» del Ejecutivo catalán producido, a su juicio, durante la pasada legislatura.
Desperdiciar el legado del 1O
En la misma línea, Sabater ha reprochado a JxCat haber «desperdiciado el legado del 1 de octubre» durante los últimos tres años, por lo que no cree que se den «las condiciones» para reactivar la declaración unilateral de independencia justo después del 14F.
La CUP se ha posicionado así después de que Borràs se comprometiera a activar la declaración de independencia de 2017 si el soberanismo logra superar el 50 % de los votos el 14 de febrero.
La cabeza de cartel de los anticapitalistas ha defendido que «no hay elementos sobre la mesa para hacer efectiva» la declaración de independencia de octubre de 2017, por lo que ha subrayado la propuesta de la CUP: celebrar «un nuevo referéndum», como máximo en 2025, pero esta vez «con todas las garantías para que pueda ser efectivo». La candidata ha ahondado:
«Esto que han prometido, ¿cómo lo sostendremos?, ¿qué habrá de un día para otro distinto a lo que ha habido hasta ahora? Estos tres años también éramos más del 50 por ciento en el Parlament y, en cambio, no se ha avanzado nada para hacer efectiva la república catalana»
Vox: discurso de odio y racista
Asimismo, Sabater ha defendido que dar voz a Vox durante la campaña electoral «es una mala interpretación de la libertad de expresión».
Ha alertado de que «no poner freno» al discurso de este partido de extrema derecha alimenta «un discurso de odio y racista», además de contrario al feminismo.
«No se puede permitir que digan mentiras»
Así ha proseguido la candidata anticapitalista, que se ha referido en este contexto al debate de anoche en TVE, donde el candidato de Vox, Ignacio Garriga, «vinculó inmigración y delincuencia», entre otras cuestiones.
Sabater ha defendido el papel de la CUP durante esta campaña en relación a esta cuestión, puesto que ha apostado por «obviar totalmente» al partido de extrema derecha en los debates menos en algunos casos, cuando se «difunden postulados de odio» claros.
Foto: Unsplash/Arnaud Jaegers
