Madrid. Agencias. La gestión de la pandemia del coronavirus ha marcado el año 2020 en el Gobierno de la Comunidad de Madrid, cuya presidenta, Isabel Díaz Ayuso, ha proyectado su perfil a nivel nacional en oposición a Pedro Sánchez y ha lidiado con las diferencias con Ciudadanos, su socio de coalición, que acabaron incluso con la dimisión de un consejero.
Hasta el momento, la Covid-19 se ha cobrado la vida de al menos 18.887 personas y ha dejado más de 390.000 contagios en la región madrileña, la comunidad autónoma más castigada de España y de las primeras en tomar medidas, a la vez que ha tenido un profundo impacto económico y social.
La gestión de la Comunidad de Madrid para hacer frente a la pandemia ha tenido defensores y detractores.
Los más críticos, como la izquierda y los sindicatos, reclaman el refuerzo de la Atención Primaria y de los hospitales, la contratación de rastreadores y la adopción de medidas estrictas de control en las residencias para cortar las cadenas de transmisión del virus con el fin de evitar una tercera ola de la Covid-19.
También han criticado la puesta en marcha del nuevo Hospital de Emergencias Enfermera Isabel Zendal por la necesidad o no de su construcción y los traslados de profesional sanitario (voluntarios o forzosos), entre otros motivos.
La prensa internacional elogia a Ayuso
En cambio, algunas cabeceras de la prensa internacional han elogiado la actuación de Ayuso, como cuando el pasado mes de noviembre el diario alemán Die Welt habló del «milagro» de la Comunidad de Madrid, en alusión a las medidas que propiciaron una disminución de los contagios, fundamentalmente restricciones de movilidad por zonas básicas de salud.
«La nueva musa de la derecha española y bestia negra»
Por su parte, el diario francés Le Figaro describió a la presidenta madrileña como «la nueva musa de la derecha española y bestia negra» del Gobierno de Pedro Sánchez.
Un perfil nacional
A lo largo de este año, Ayuso ha definido su imagen a nivel nacional en una confrontación continua con el Gobierno de Pedro Sánchez en las conferencias de presidentes, en los medios de comunicación, en las redes sociales y en el intercambio de correspondencia.
Durante la primera ola de la pandemia de coronavirus, la falta de material sanitario fue una de las quejas recurrentes de la presidenta madrileña.
En el proceso de desescalada, Ayuso acusó al Gobierno central de aplicar criterios políticos y no técnicos para denegar en dos ocasiones el cambio de fase a la Comunidad de Madrid y recurrió al Tribunal Supremo para exigir transparencia al Ministerio de Sanidad en la adopción de estas decisiones, aunque finalmente renunció a esta acción legal.
La exigencia de pruebas PCR a los viajeros procedentes de los países más afectados por el coronavirus en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas o la autorización para hacer test de antígenos en las farmacias de la región han sido algunas de las demandas que se han dirigido de manera persistente desde la Puerta del Sol a La Moncloa.
El Grupo COVID-19
Con los contagios de la Covid-19 y la presión asistencial en ascenso en la región, el 21 de septiembre, Sánchez y Ayuso celebraron su primera reunión desde el comienzo de sus respectivos mandatos, rodeados de veinticuatro banderas de España y de la Comunidad de Madrid.
Ambos acordaron crear el grupo de trabajo Covid-19 y fijar un calendario para atajar la expansión de la pandemia, desde la «cooperación».
El Estado de Alarma
Pero la «paz» duró poco. Las dos administraciones volvieron a intercambiar reproches cuando el Ejecutivo central decretó el estado de alarma en nueve municipios de la región, incluida la capital española, durante dos semanas en el mes de octubre.
La armonización fiscal y la Ley Celaá
La tensión se ha extendido a áreas diferentes de la sanidad. La presidenta madrileña ha asegurado que dará «todas las batallas» ante la armonización fiscal anunciada por el Gobierno de Pedro Sánchez y la LOMLOE, la reforma educativa conocida como Ley Celaá.
La Comunidad de Madrid acudirá al Tribunal Constitucional si finalmente el Gobierno aprueba esta armonización fiscal que impida a la región mantener su modelo de tributación baja.
En materia educativa, la Comunidad de Madrid ha iniciado la tramitación de un decreto para elevar de seis a diez años la duración de los conciertos educativos y así dar «mayor seguridad y tranquilidad» a las familias que optan por la educación concertada en la región.
Las diferencias del PP y Ciudadanos
Los enfrentamientos entre el PP y Ciudadanos, los dos partidos que forman el Gobierno de coalición en la Comunidad de Madrid, se han multiplicado este año.
A diferencia del Ayuntamiento de Madrid, donde el cogobierno de PP y Ciudadanos ha ofrecido una imagen de
estabilidad y unidad durante la crisis del coronavirus, en la Comunidad los dos partidos han tratado de ganar visibilidad por separado, y la presidenta madrileña (PP) y el vicepresidente regional, Ignacio Aguado, (Ciudadanos) han mostrado sus diferencias en público en numerosas ocasiones.
Sin embargo, los dos han descartado unas elecciones anticipadas o una moción de censura alentada en varias ocasiones por el PSOE, y confían en seguir unidos en el Ejecutivo de coalición hasta el final de la legislatura.
Uno de los desencuentros se produjo en junio cuando Aguado mantuvo una reunión con portavoces de grupos parlamentarios para abordar la desescalada, a la que no asistieron Vox ni el PP, partido al que pertenece Ayuso, que se manifestó contraria a ese encuentro y tampoco acudió al mismo.
La presidenta madrileña inició después una ronda de contactos bilaterales con los grupos parlamentarios, empezando por Vox y el PSOE, para analizar el plan de reactivación de la región y el primer año de legislatura.
Aguado se ha encontrado con el rechazo del PP en el Consejo de Gobierno a distintas propuestas que ha planteado, entre ellas la de realizar un parón «contundente» de entre siete y veintiún días en la región para llegar a Navidad con una incidencia acumulada de 25 casos positivos por cada 100.000 habitantes.
Un «ring de boxeo»
Con ánimo de marcar un perfil propio, en varias ocasiones Aguado se ha enfundado el traje de mediador de conflictos entre Ayuso y Pedro Sánchez, hasta el punto de que en septiembre llegó a pedir disculpas a los madrileños por el «ring de boxeo» entre ambas administraciones por sus diferencias en la lucha contra el coronavirus.
Dimisiones en el Gobierno
El consejero de Políticas Sociales dimite
El Gobierno regional afrontó en octubre su primera crisis de peso con la dimisión del consejero madrileño de Políticas Sociales, Alberto Reyero (Ciudadanos), que censuró la gestión de las residencias durante la pandemia y los protocolos de derivaciones hospitalarias.
Reyero presentó el 2 de octubre su dimisión por carta a la presidenta madrileña, con un llamamiento a la «unidad entre las instituciones» como «el camino más acertado para vencer al virus».
Los criterios de exclusión
El exconsejero, que fue sustituido por Javier Luengo, se enfrentó a la presidenta madrileña y al consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero (PP), por cuestionar desde el punto de vista «ético» y «legal» el establecimiento de «unos criterios de exclusiones basados en niveles de dependencia o discapacidad» en las derivaciones de internos en residencias a hospitales de la región.
Room Mate
Otro motivo de choque entre el PP y Ciudadanos fue un contrato adjudicado erróneamente a la cadena de hoteles Room Mate, en uno de cuyos apartahoteles estuvo alojada la presidenta regional tras dar positivo por coronavirus, desde el 16 de marzo hasta el comienzo de la fase 1 de la desescalada (25 de mayo).
Este contrato -relativo a la gestión de un hotel medicalizado para personas mayores- se llegó a publicar en el Portal de Contratación de la Comunidad de Madrid y luego desapareció, un asunto sobre el que Ayuso reclamó una investigación interna después de que en el PP dijeran que se había tratado de «perjudicar» con esta actuación a la presidenta.
La Consejería de Políticas Sociales que gestionó el contrato informó de la destitución del secretario general técnico del Departamento, Miguel Ángel Jiménez, que fue cesado a petición propia.
Dimisión de la directora general de Salud Pública
Otra dimisión sonada fue la de la directora general de Salud Pública, Yolanda Fuentes, contraria a la petición formulada a principios de mayo al Ministerio de Sanidad para pasar a la fase 1 de la desescalada y que fue relevada en su cargo por Antonio Zapatero, que ejerció como director del hospital temporal de Ifema.
Los próximos retos
El Gobierno regional prepara su proyecto de presupuestos generales del Estado para 2021, aunque el PP se muestra partidario de dar prioridad a la negociación con Vox, mientras que Ciudadanos apuesta por buscar un acuerdo lo más amplio posible con los grupos políticos de la Asamblea en un momento «excepcional».
El Ejecutivo de coalición, que tiene prorrogadas las cuentas de 2019, presentará el proyecto de presupuestos de 2021 fuera de plazo, ya que debe entregarlo en la Asamblea con una antelación mínima de dos meses a la fecha de inicio del ejercicio en enero, en este caso el 30 de octubre, según el Estatuto de Autonomía.
Tres rebajas fiscales
El próximo año el PP y Ciudadanos esperan aprobar tres rebajas fiscales que afectan al tramo autonómico del IRPF, dirigidas a personas con familiares dependientes en el hogar, jóvenes menores de 30 años que quieran comprar una vivienda y estudiantes que necesitan pedir créditos para cursar estudios universitarios.
Madrid Nuevo Norte
Entre los desafíos de 2021 está también el comienzo de las primeras obras de urbanización de Madrid Nuevo Norte, el mayor proyecto de regeneración urbana de Europa, aunque el nuevo año probablemente seguirá marcado como el actual por las consecuencias de la pandemia.
Foto: EFE/Javier Lizón
