Madrid. Agencias. El Gobierno ha pedido este martes a los partidos políticos la misma «altura de miras» que permitió hace 42 años aprobar la Constitución, cuyo aniversario se celebra este domingo 6 de diciembre, pues entiende que la pandemia requiere consensuar unos «mínimos», en el contexto del debate presupuestario.
«Consensuar bases y mínimos que nos permitan superar la situación»
«La situación actual, también como entonces, requiere altura de miras para consensuar bases y mínimos que nos permitan superar la situación», ha reivindicado en la rueda de prensa posterior al Consejo de ministros la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, en referencia a la aprobación de los presupuestos generales del Estado.
Tras poner en valor el «claro ejercicio de generosidad y el compromiso con el bienestar colectivo de todas las formaciones políticas, algunas de ellas en las antípodas de las otras» realizaron hace 42 años, la también ministra de Hacienda ha apelado a la responsabilidad de todos los partidos para también ahora «encarar el futuro con esperanza».
Y ha pedido a las formaciones «salvaguardar el interés general, más que el partidista», en un contexto en el que el Ejecutivo somete esta semana a votación en el Congreso sus Presupuestos Generales del Estado (PGE), «imprescindibles para el presente y el futuro» de España, a juicio de la portavoz del Gobierno.
186 votos a favor
Las cuentas de 2021 tienen ya 186 votos a favor después de que el PDeCAT y Más País anunciasen ayer que sumarán sus votos a los del PSOE, Unidas Podemos, PNV, ERC, EH Bildu, o Compromís, entre otras formaciones.
Pero, pese al amplio apoyo que recibirán los presupuestos, la ministra entiende que la crisis sanitaria tendría que haber obligado a que el conjunto de las formaciones hubieran negociado y apoyado las cuentas.
«No vamos a cansarnos de seguir apelando a esta responsabilidad del principal partido de la oposición y también de Ciudadanos«, ha asegurado la ministra portavoz, que en otro momento de la rueda de prensa ha asegurado que no entiende la «estrategia de acoso y derribo al Gobierno» que a su juicio impulsa el PP.
